Y en el modo aleatorio sonó esa canción, esa concreta y puta canción que hacía tanto que no escuchaba...esa misma canción que era la excepción, esa de ritmo lento y grave tono, esa de voz melancólica de grupo indie, esa de letra tan...tan...única...sí, creo que esa era la palabra. Esa que tantas veces escuché sola, acompañando a la tenue luz que entraba por la ventana, la de aquellas tardes de otoño de colores apagados...esa cargada de metáforas, de recuerdos, de frases con las que me identificaba...esa que aborrecí.
Sonó en el modo aleatorio, no la pasé, la escuché hasta el final, rememoré cada estrofa, volviendo a examinar cada frase....y cuando acabó...gotas saladas se deslizaron tímidamente por mis mejillas para precipitarse a una caída segura desde mi barbilla...y cuando acabó...cuando acabó...la volví a poner...le volví a dar al play...y perdí la cuenta de cuantas veces lo hice.
PD. Siento haber dicho que
me marcharía, la rabia del momento me pudo, gracias por haberme hecho entrar en razón y mostrarme vuestro apoyo, enserio,
gracias.
Sólo diré a aquella chica que decidió copiar mis textos, si todavía tienes la cara de pasarte por aquí, quería que supieras que podría decir tu nombre, el de tu blog y acusarte, puesto que borraste mis comentarios y fuiste cobarde, pues no te has dignado a contestarlos...pero tranquila, no me rebajaré a tu nivel.
Así pues, coge los textos que quieras, tu tendrás un estupendo blog con muchos más seguidores que yo y todo lo que tu quieras...pero tranquila que no te envidio, es más me parece triste, sí, así es, me parece triste que no cuentes con la originalidad suficiente para escribir los tuyos y que no tengas la valentía de reconocer tus actos.